Colaboración de Dulce María Fernández G.S.
Todas nosotras, mamás, hijas y hermanas necesitamos de su ayuda para hacer crecer mujeres valiosas y emocionalmente saludables. Necesitamos cada gramo del valor masculino y de la sabiduría que ustedes tienen, porque los PADRES, más que cualquier otra persona, dejan una profunda huella en el sendero que ha de recorrer la vida de una hija.
Tu hija necesita lo mejor de lo que tú eres: tu coraje, tu fortaleza, tu inteligencia y tu actitud valiente ante los problemas de la vida. Necesita tu empatía, asertividad y autoconfianza. Tu hija necesita de ti.
¡TU HIJA TE NECESITA A TI!
Porque una hija necesita un héroe y desde pequeñita ¡te ha elegido a ti! Piensa en lo que hace un héroe: protege a las personas, es perseverante, muestra amor altruista, es fiel a sus propias convicciones, sabe qué está bien y qué está mal y actúa de acuerdo a ello. Es respetuoso y amable. Un héroe es humilde y sencillo, pero ante los peligros, crece y saca lo mejor de sí. Para ella, ¡no hay nadie mejor que tú! Y por eso te admira tanto.
Además, ¡eres su primer amor! Cualquier hombre que entre a su vida, será comparado contigo. Por eso tú le muestras inconscientemente cómo debe ser el hombre de su vida.
Atrévete a decirle que la amas, porque ella lo necesita una y otra vez, no solo en ocasiones especiales. ¡Y prepárate a decirle las razones de por qué la amas! especialmente en la adolescencia. Reflexiona sobre el carácter de tu hija, alaba sus mejores atributos, platica sobre su sensibilidad, lo compasiva que es y el coraje con el que afronta los retos. Alábala por lo que ella ES, no por su apariencia o por sus triunfos. Y si no puedes expresarlo verbalmente, ¡escríbele! De esta manera, tu hija dibujará un retrato en su mente de como la ves tú, y justo esa es la persona que querrá ser.
Y algo más, para ella tú eres su líder, y los líderes aportan seguridad y marcan hasta dónde se debe llegar: construye límites. Y estos son necesarios porque ayudas a mantenerla a salvo en la dirección correcta.
Y te tengo una sorpresa, aunque aparentemente las hijas se llevan mejor con la Mamá ya que tienen muchas cosas en común puesto que son mujeres, saben que aunque sea difícil lograr la atención del Papá, él escucha mejor y da menos sermones. Es muy importante que mantengas un buen canal de comunicación con tu hija. Esfuérzate en estar atento y disponible para “poner oreja” a todas sus preocupaciones. Con el tiempo ella tendrá un archivo mental que la ayudará a sacar tus consejos en el momento que los necesite. Nada de esto es fácil, pero ¿quién dijo que ser Papá era fácil?
Nuestras hijas necesitan el soporte que solo los padres pueden dar, y si estás dispuesto a guiar a tu hija resguardándola de una cultura tóxica en donde el sexo, las drogas y la violencia doméstica acechan, para llevarla a un lugar más seguro, las recompensas serán inigualables. Experimentarás el amor y la veneración que pueden venir sólo de una hija. Sentirás un orgullo, una satisfacción y una alegría que en ningún otro lado conocerás.


