Colaboración de Marisa Sainz
Una mujer sola que saca adelante a su hijo es una mujer digna de admiración. Ser madre soltera implica aprender a vivir con una gran responsabilidad, así como aprender a lidiar con mucho estrés, provocado por diversos factores.
El primero de éstos y el más importante es la “sobrecarga” que puede experimentar la madre al ser ella quien debe asumir muchas de las funciones y roles. Es decir, cubre la función doméstica al cuidar la casa; la educativa al cuidado de los hijos; la parte económica, al tener que trabajar para cubrir los gastos; la emocional, transmitiendo fortaleza para afrontar los retos, etc. El problema está en que, en ocasiones, todo ello puede ser avasallador para la madre, provocándole sentimientos de angustia, tristeza, enojo y soledad. Esto conlleva que no tenga un momento para ella, para cuidarse o para apoyarse en alguien más.
Otro problema que enfrentan las madres solteras es la “soledad”, ya que debido a la carga de labores que tienen que realizar, no tienen tiempo para socializar, lo cual las puede llevar a sentirse tristes e inseguras.
Asimismo, otro gran reto para una madre soltera es el deseo de “rehacer su vida”, aunque en realidad NO está deshecha. Esto puede ser un gran objetivo; sin embargo, la solución no es conseguir al primer hombre que conozca, ya que puede ser que se esté precipitando. Es bueno encontrar una pareja; no obstante, es necesario construir una relación afectiva que sea favorecedora tanto para la madre como para los hijos, para así poder formar una relación fuerte y estable, en donde todos se sientan incluidos y felices.
Es por ello que la madre soltera:
- Debe asumir sus responsabilidades, siendo consciente de sus limitaciones para así evitar “sobrecargarse” de múltiples tareas.
- Puede buscar apoyo en personas de confianza a las que les pueda pedir ayuda, ya sea para ella o para el cuidado de los niños, aprendiendo a delegar responsabilidades, para evitar llegar a una situación de estrés que la a una crisis emocional y personal. Sin embargo, si esto sucede, es importante que pida ayuda de un profesional, como puede ser un psicólogo, o algún centro de ayuda que la pueda orientar.
- Es importante contar con una red social de apoyo como amigos, vecinos, familia u otras madres solteras con los cuales se sienta contenta y segura.
- Debe destinar un tiempo para ella y así poder relajarse, descansar y, sobre todo, poder disfrutar de ella misma y de su maternidad, la cual es un momento maravilloso en la vida de una mujer.
No hay que olvidar que esta situación puede afectar también a los hijos, quienes se enfrentan también a muchas dificultades por la ausencia de un padre o por los conflictos que esté viviendo la madre, por lo que es importante que la madre tenga muy buena comunicación con los hijos, para que pueda abrir un espacio de confianza y seguridad emocional con ellos.
Por otro lado, es de gran importancia para el desarrollo emocional del pequeño la presencia de una figura paterna, ya que esto le ayuda a integrar el concepto de género, así como de roles sociales. Por ello, es aconsejable que la madre, al no tener pareja, busque a un hombre que le ayude en la crianza, como puede ser un familiar, un amigo, etc.
Por último, cabe mencionar que anteriormente, e incluso hoy en ciertos contextos, las madres solteras son víctimas de discriminación o de prejuicios sociales importantes. Sin embargo, en la actualidad, debido al número de madres solteras que va en crecimiento en nuestro país, esta situación ha cambiado, ya que cada día es más común ver mujeres más independientes, que debido a diferentes circunstancias deciden criar a su hijo sin la presencia de un hombre. En consecuencia, se espera que día a día la opinión de la sociedad se vaya tornando más abierta y cooperadora al respecto, para que así las madres solteras puedan encontrar un espacio en donde se sientan seguras, respetadas y admiradas por su gran labor como mujeres y como madres.


