{"id":6796,"date":"2025-10-27T18:26:55","date_gmt":"2025-10-27T18:26:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cenyeliztli.org\/?p=6796"},"modified":"2025-10-27T18:26:55","modified_gmt":"2025-10-27T18:26:55","slug":"como-puedo-hacer-cambios-en-mi-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/2025\/10\/27\/como-puedo-hacer-cambios-en-mi-vida\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo Puedo Hacer Cambios en mi Vida?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En colaboraci\u00f3n con Mar\u00eda Irene Ch\u00e1vez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los mayores desequilibrios en la vida consiste en la diferencia entre nuestra existencia diaria, con sus rutinas y h\u00e1bitos, y el sue\u00f1o que todos tenemos de lograr una vida extraordinariamente satisfactoria. Esta ausencia de equilibrio entre sue\u00f1os y h\u00e1bitos la experimentamos frecuentemente como angustia, ansiedad, insatisfacci\u00f3n, mal car\u00e1cter, etc., la mayor\u00eda de las veces no somos conscientes de ello, sin embargo, constantemente sentimos el deseo de <strong><em>ser<\/em><\/strong> lo que queremos ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta parad\u00f3jico, pero la mayor parte de nuestra vida la pasamos haciendo aquellas cosas que <em>creemos<\/em> que \u201c<em>debemos hacer<\/em>\u201d, lo que las dem\u00e1s personas y la sociedad esperan de nosotros y nos aferramos a una rutina que nos brinde seguridad. No obstante, conforme pasa el tiempo, el trabajo se vuelve m\u00e1s rutinario, somos menos emprendedores y los objetivos se reducen y por consiguiente la insatisfacci\u00f3n aumenta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante mencionar que nuestro deseo de ser y vivir con grandeza forma parte de nuestra naturaleza espiritual y para crear este equilibrio es necesario usar la energ\u00eda de nuestros pensamientos para que armonice con lo que deseamos lograr en la vida. Como dice el escritor estadounidense Wayne W. Dyer: <strong><em>\u201cNos convertimos en lo que pensamos a lo largo del d\u00eda. Tambi\u00e9n nos convertimos en c\u00f3mo pensamos a lo largo del d\u00eda\u201d<\/em><\/strong>. Por ejemplo: si pensamos en <em>\u201cira o coraje\u201d<\/em> lo m\u00e1s probable es que nos enojemos o provoquemos un pleito con la primera persona que encontremos en el camino; en cambio, si pensamos en <em>\u201camor y empat\u00eda\u201d<\/em> es seguro que as\u00ed tratemos a los seres que nos rodean y hasta al mendigo que nos solicita su ayuda. <strong><em>La energ\u00eda de nuestra mente atrae lo que pensamos. Cuando decimos o pensamos algo como \u201cno puedo hacer esto, no s\u00e9 qu\u00e9 hacer con mi vida, estoy atrapado\u201d eso es exactamente lo que provocaremos en nuestra realidad. Cada pensamiento de frustraci\u00f3n supone comprar un billete para m\u00e1s frustraci\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La clave est\u00e1 en pensar positivamente para crear un balance entre nuestros <strong><em>deseos<\/em><\/strong> y la <strong><em>vida real<\/em><\/strong> que llevamos, es decir, en nuestro trabajo actual, las relaciones que mantenemos, los sucesos que nos rodean, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que necesitamos es hacernos responsables del hecho de que <strong><em>yo<\/em><\/strong> y s\u00f3lo <strong><em>yo<\/em><\/strong>,<em> <\/em>soy el responsable del desequilibrio entre lo que <strong><em>sue\u00f1o<\/em><\/strong> que <strong><em>debe<\/em><\/strong> ser mi vida, y los h\u00e1bitos diarios que alejan mi existencia de esos sue\u00f1os. Generalmente culpamos a nuestros padres, amigos, a la econom\u00eda y hasta a la suerte, de lo que no nos gusta de nuestra vida, y es <strong><em>indispensable<\/em><\/strong> que tomemos el control de nuestro destino que es personal, \u00fanico e intransferible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cAl final obtenemos lo que pensamos, tanto si lo queremos como si no. Cada uno de nosotros somos los responsables de crear la energ\u00eda que se necesita para obtener el \u00e1nimo, la capacidad y determinaci\u00f3n para lograr el cambio\u201d.<\/em><\/strong><strong> <\/strong>Wayne W. Dyer<\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos en Ludwig van Beethoven, compositor y pianista alem\u00e1n, quien era hijo de padre alcoh\u00f3lico y padec\u00eda sordera y a\u00fan as\u00ed lleg\u00f3 a componer las m\u00e1s bellas melod\u00edas y a ser mundialmente reconocido por su m\u00fasica. Tambi\u00e9n podemos mencionar a Hellen Keller, quien fue la primera persona sordo-ciega en obtener un t\u00edtulo universitario; a Martin Luther King y Nelson Mandela quienes sacrificaron su libertad y hasta la vida en su lucha por combatir el racismo, y as\u00ed, podemos citar todos los nombres de aquellas personas que conocemos y viven en nuestra comunidad y que han sabido transformar situaciones adversas en \u00e9xito.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que <strong><em>pensamientos<\/em><\/strong> son <strong><em>sentimientos<\/em><\/strong>; lo que el cerebro piensa, en la emoci\u00f3n se manifiesta. Entonces lo que necesitamos es modificar los pensamientos. No podemos experimentar nada a menos que lo invoquemos persistentemente, y, si es necesario, a cada minuto de nuestro d\u00eda, detengamos \u00e9se pensamiento negativo y catastr\u00f3fico y transform\u00e9moslo en ideas de optimismo, abundancia y amor. As\u00ed afrontaremos el d\u00eda a d\u00eda con una actitud diferente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En colaboraci\u00f3n con Mar\u00eda Irene Ch\u00e1vez Uno de los mayores desequilibrios en la vida consiste en la diferencia entre nuestra existencia diaria, con sus rutinas y h\u00e1bitos, y el sue\u00f1o que todos tenemos de lograr una vida extraordinariamente satisfactoria. 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