{"id":6826,"date":"2025-11-03T18:13:22","date_gmt":"2025-11-03T18:13:22","guid":{"rendered":"https:\/\/cenyeliztli.org\/?p=6826"},"modified":"2025-11-03T18:13:22","modified_gmt":"2025-11-03T18:13:22","slug":"erase-una-vezuna-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/2025\/11\/03\/erase-una-vezuna-familia\/","title":{"rendered":"\u00c9rase una Vez\u2026una Familia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>En colaboraci\u00f3n con Jacqueline Broc Haro<br><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunos&nbsp; a\u00f1os, cuando no ten\u00edamos internet, videojuegos ni juegos electr\u00f3nicos, los adultos de la familia disfrutaban sentarse con los hijos o los nietos para conversar, intercambiar opiniones, cantar o tocar un instrumento,&nbsp; o simplemente para rezar o leer un cuento. Hoy en d\u00eda hemos avanzado a pasos gigantescos en la tecnolog\u00eda, y muchos de esos&nbsp; nexos y v\u00ednculos han cambiado de manera radical, deteriorando la convivencia y la comunicaci\u00f3n familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1ntas veces, estando sentados en familia comiendo vemos a nuestro hijo adolescente&nbsp; entretenido con su tel\u00e9fono mandando mensajes.&nbsp; Y nosotros mismos, sin ir m\u00e1s lejos, hablando por celular, olvidando que las personas que est\u00e1n junto a nosotros merecen toda nuestra atenci\u00f3n y respeto. Cu\u00e1ntas horas dedicamos a ver videos y chistes \u00f3 a contestar nuestra correspondencia en la computadora, mientras nuestro hijo&nbsp; o cualquier otro miembro de la familia, est\u00e1&nbsp; esperando a que alguien lo escuche.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos especialistas han repetido incansablemente que la tecnolog\u00eda nos acerca a las personas que se encuentran lejos, pero nos aleja de las que se encuentran a nuestro alrededor, porque no les prestamos atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente \u00bfcu\u00e1ntos padres se toman el tiempo para contar a sus hijos historias familiares, costumbres de otros tiempos, recetas culinarias, o compartir juegos de mesa? \u00a1Y habr\u00eda que preguntar tambi\u00e9n cu\u00e1ntos adolescentes o ni\u00f1os conceden a sus padres el tiempo para estar con ellos de manera comprometida!<\/p>\n\n\n\n<p>Antes exist\u00eda la intimidad que, como red protectora, guardaba la informaci\u00f3n dentro de la familia. Esta intimidad era necesaria para preservar sentimientos profundos de algunos miembros de la familia y se abr\u00eda esta informaci\u00f3n gradualmente cuando as\u00ed se necesitaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora muchos j\u00f3venes utilizan el internet y las redes sociales para comentar acontecimientos de su familia y ya no se diga los programas de televisi\u00f3n que nos ense\u00f1an en vivo y a todo color historias \u00edntimas. Esta difusi\u00f3n masiva muestra que el valor de preservar los sentimientos est\u00e1 perdiendo peso, y esto necesariamente genera una dispersi\u00f3n del sentido de identidad y de pertenencia que es tan importante en una familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada familia genera un sentimiento de pertenencia, gracias al conocimiento de sus or\u00edgenes, desarrollo, y cotidianidad compartidos, y esto mantiene unidos a todos los miembros.<\/p>\n\n\n\n<p>En el siglo XXI, la tecnolog\u00eda implementada en cada cent\u00edmetro de la vida humana invade el entorno de acci\u00f3n de cualquier relaci\u00f3n que emprendemos, cada expectativa que acariciamos, y cada momento que vivimos. La tecnolog\u00eda es ahora la constante de nuestra vida diaria y adem\u00e1s nos ense\u00f1a, que lo que hoy es importante, ma\u00f1ana es obsoleto y por lo mismo tiene que ser substituido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora todos queremos la \u00faltima novedad tecnol\u00f3gica, aunque muchos no la sepamos usar, y nuestra pertenencia e identidad corresponde a marcas, modelos, productos o servicios. La tecnolog\u00eda dise\u00f1ada para simplificar y servir al hombre, ha tomado dimensiones incalculables y se ha pervertido esclavizando a muchas personas, sobre todo ni\u00f1os y j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo mismo es importante que los padres de familia utilicen la tecnolog\u00eda como una ayuda, pero sin dejar a un lado la cercan\u00eda de las relaciones familiares, aprovechando la convivencia para estrechar lazos de comunicaci\u00f3n,&nbsp; como ser\u00eda por ejemplo relatar \u00f3 escribir un cuento, en el que todos los miembros de la familia participen a\u00f1adiendo sabor al relato y que podr\u00eda empezar as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cErase una vez una familia mexicana que viv\u00eda contenta, aunque los problemas no faltaran, porque compart\u00edan sus planes y ensue\u00f1os con el padre, la madre, los&nbsp; hijos, una perrita y un gato. Ellos com\u00edan juntos, pod\u00edan platicar de lo que les preocupaba, sol\u00edan abrazarse y acompa\u00f1arse cuando estaban tristes, y alegrarse cuando alg\u00fan miembro de la familia estaba contento. Los domingos sal\u00edan juntos, iban a Misa, al parque a jugar y visitaban a los abuelos. Ten\u00edan tele, y una computadora, adem\u00e1s de uno que otro celular, pero se daban&nbsp; tiempo para compartir sus sentimientos con el resto de su familia.&nbsp; Y&nbsp; sus amigos siempre eran bienvenidos, porque en esa familia se pod\u00eda platicar.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aunque no vivieron siempre felices (porque eso si ser\u00eda un cuento), al paso de los a\u00f1os esta familia tendr\u00eda un final feliz.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En colaboraci\u00f3n con Jacqueline Broc Haro Hace algunos&nbsp; a\u00f1os, cuando no ten\u00edamos internet, videojuegos ni juegos electr\u00f3nicos, los adultos de la familia disfrutaban sentarse con los hijos o los nietos para conversar, intercambiar opiniones, cantar o tocar un instrumento,&nbsp; o simplemente para rezar o leer un cuento. Hoy en d\u00eda hemos avanzado a pasos gigantescos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6827,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"give_campaign_id":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6826"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6828,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6826\/revisions\/6828"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cenyeliztli.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}