Tecnología sin control: un riesgo invisible

Por Jorge Larrea Espinosa

Fundador del Centro de Estudios Superiores Monte Fénix

En México, más de 97 millones de personas —más del 80% de quienes tienen más de seis años— usan un teléfono celular [1], una realidad impensable en 1991, cuando el internet apenas comenzaba a estar disponible para el público. Aunque esta tecnología tiene un enorme potencial educativo, científico y comercial, su uso suele centrarse en actividades cotidianas que, si bien útiles, también conllevan riesgos: hemos dejado de memorizar teléfonos, de orientarnos sin apps, y sentimos ansiedad al olvidar el celular. Mientras tanto, adolescentes y adultos pasan horas frente a la pantalla, incluso durante la comida, respondiendo de inmediato a cada notificación.

¿Cuándo el uso de la tecnología se convierte en un problema?

Aunque aún no existe un diagnóstico oficial para la adicción a dispositivos o tecnologías digitales, especialistas en salud mental han identificado patrones preocupantes, sobre todo en adolescentes. La Asociación Psiquiátrica Americana señala algunos síntomas del uso problemático de internet[2]:

  • Incapacidad para controlar el tiempo o lugar de uso.
  • Persistencia en su uso, a pesar de las consecuencias negativas.
  • Pensamientos obsesivos sobre el acceso a internet o dispositivos.
  • Síntomas de abstinencia como ansiedad o irritabilidad, cuando no se puede hacer uso de la tecnología.
  • Necesidad de mayor tiempo de uso para obtener el mismo efecto.
  • Alteraciones del sueño, fatiga visual, dolores de cabeza.

El uso excesivo de redes sociales se ha vinculado a problemas de autoestima, ansiedad y depresión, especialmente entre adolescentes mujeres. El abuso de videojuegos, por su parte, se relaciona con bajo rendimiento escolar, aislamiento, alteraciones del sueño [3] y, en algunos casos, comportamientos violentos. También puede aumentar el riesgo de desarrollar adicciones a sustancias.

Jonathan Haidt, autor de The Anxious Generation, señala que la infancia basada en el juego fue reemplazada por una centrada en el teléfono tras la llegada del iPhone y las selfies, lo que ha contribuido al aumento de ansiedad, depresión y suicidio en adolescentes.[1]  Ante esto, propone medidas como prohibir celulares en escuelas, retrasar el uso de smartphones, evitar la sobreprotección física y reforzar la supervisión digital.

¿Celular en las escuelas?

El sentido común nos indica que las escuelas deben ser un espacio libre de distracciones digitales, donde niñas, niños y adolescentes puedan aprender a socializar, jugar y concentrarse. Esto no implica excluir por completo la tecnología, sino integrarla de manera intencional, equilibrada y pedagógicamente significativa.

¿Cómo prevenir la adicción a la tecnología en casa?[2]

La prevención comienza en casa, con hábitos claros y ejemplo por parte de madres, padres y cuidadores. Algunas recomendaciones clave son:

  • Establecer límites de tiempo según la edad:
                Menores de 2 años: sin pantallas.
                De 2 a 6 años: uso limitado y supervisado (una hora al día).
                De 7 a 12 años: máximo una hora al día.
                Adolescentes: idealmente no más de dos horas diarias de uso recreativo.
  • Crear momentos y espacios sin pantallas: comidas, dormitorios, reuniones familiares.
  • Fomentar actividades físicas (caminatas, deportes) y recreativas (lectura, juegos de mesa).
  • Mantener los dispositivos fuera del dormitorio en la noche para favorecer el descanso.
  • Respetar las horas de sueño según la edad.
  • Reflexionar antes de dar un celular: ¿realmente lo necesita? ¿Puede usar uno que no sea inteligente?
  • Acompañar el acceso a redes sociales, tomando en cuenta que la edad mínima legal en México es de 13 años, además de las características personales del adolescente en cuestión.
  • Elegir contenidos de calidad y compartirlos en familia.
  • Conversar sobre los riesgos del mundo digital: ciberacoso, sexting, grooming, suplantación de identidad.
  • Configurar controles parentales y privacidad en redes sociales.
  • Revisar la clasificación de los videojuegos para asegurar que sean apropiados para su edad.[3]

[1] De Inversiones En Telecomunicaciones, O. P. (n.d.). ¿Cuántas personas usan Internet en México? gob.mx. https://www.gob.mx/promtel/articulos/digitalizacion-en-mexico-el-aumento-del-uso-de-internet-y-dispositivos-tecnologicos-en-2023

[2] Adicción a la tecnología: redes sociales, juegos en línea, y más. (n.d.). https://www.psychiatry.org/patients-families/la-salud-mental/adiccion-a-la-tecnologia-redes-sociales-juegos-en

[3] Haidt, Jonathan. The Anxious Generation: How the Great Rewiring of Childhood Is Causing an Epidemic of Mental Illness. Penguin Press, 2024.

[4]Haidt, Jonathan. The Anxious Generation: How the Great Rewiring of Childhood Is Causing an Epidemic of Mental Illness. Penguin Press, 2024.

[5] https://www.healthychildren.org/Spanish/family-life/Media/Paginas/healthy-digital-media-use-habits-for-babies-toddlers-preschoolers.aspx

[6] https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5606047&fecha=27/11/2020#gsc.tab=0

Picture of cenyeliztli

cenyeliztli