Viaje a lo Desconocido

En colaboración con Fernanda Bujons Haro

Durante el tiempo que he trabajado con niños que  están dentro del Espectro Autista, me he encontrado con diferentes historias sobre ellos y sus padres. Historias llenas de dolor, negación, frustración, alegría, valentía, responsabilidad. Como padre, te identificarás con alguno de estos sentimientos. 

La mamá de un paciente me compartió esta historia, la cual refleja de una manera cotidiana lo que ella sintió en el momento que diagnosticaron a su hijo. 

Sofía y Enrique, planearon su viaje a Italia. Compraron los boletos de avión, aprendieron a hablar italiano, empacaron la ropa según el clima, estudiaron sobre su arquitectura, arte y gastronomía. Cuando llegaron al aeropuerto, emocionados por su viaje, la aerolínea les dice que ya no pueden ir a ese destino, pero que les cambia su viaje a otro lugar: ahora su destino es Alaska, un país completamente diferente, en cuanto a costumbres, idioma, clima y cultura. Las expectativas de la pareja cambiaron totalmente, ahora iban a un lugar completamente desconocido, el miedo los inundó al no conocer nada sobre su nueva realidad.

Ella lo relaciona con un hijo: antes de nacer ya lo ves como el mejor futbolista, doctor, maestro. Como padre estás lleno de expectativas; tu hijo será el mejor y será el más saludable. Comienzas a  crear una realidad, pero algo sucede que las cosas no resultan como las planeaste; te enfrentas con otra realidad totalmente diferente. Una realidad que te provoca miedo, negación y frustración. Esto fue lo que sintió esta madre cuando diagnosticaron a su hijo, le tomó varios años aceptar que su hijo desarrollaría habilidades diferentes a otros niños.

Como padre, maestro o familiar, nos preguntamos ¿Qué es el autismo? , ¿Cuáles son las señales de alarma?, ¿Qué tratamiento se necesita?

El autismo es un trastorno que daña la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros. También está asociado con rutinas y comportamientos repetitivos, tales como arreglar objetos obsesivamente o seguir rutinas muy específicas. Los trastornos del espectro autista se pueden diagnosticar formalmente a la edad de los 3 años. Normalmente son los padres quienes primero notan comportamientos poco comunes en su hijo o la incapacidad para alcanzar adecuadamente los hitos del desarrollo infantil. Algunos padres explican que su hijo parecía diferente desde su nacimiento y otros, que iba desarrollándose normalmente y luego perdía aptitudes.

A continuación citaré algunas señales de alarma que se pueden presentar en el autismo. 

  1. Pobre interacción social
  2. Risa o euforia sin motivo alguno
  3. Poco o nulo contacto visual
  4. Poca sensibilidad al dolor
  5. Aislamiento
  6. Gira objetos
  7. Apego a objetos
  8. Comportamiento extremo: hiperactividad  o hipo activo
  9. No responde a métodos educativos regulares
  10. No acepta cambios de rutina
  11. Carece de sentido del peligro
  12.  Ecolalia (repite lo que escucha)
  13. Evita contacto físico
  14. No responde a su nombre
  15. Dificultad para expresar sus necesidades
  16. Poca tolerancia a la frustración

Si a tu hijo lo diagnosticaron con autismo, es importante una intervención temprana para que pueda beneficiarse al máximo en todas las áreas. Dentro del tratamiento se incluyen terapias en las áreas de lenguaje, aprendizaje, motricidad e integración sensorial.

Y además, si te sientes sobrepasado por la realidad de tu hijo, busca ayuda terapéutica para ti también. Platicar sobre tus sentimientos y preocupaciones con la persona adecuada, te ayudará a encontrarle el sentido y la ruta a seguir en este viaje desconocido que implica tener un hijo con este tipo de problemática. 

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