En colaboración con Claudia Unikel
Porque la violencia se vive a todas horas, a todos los niveles, en todos los ámbitos y en todas las capas sociales, tenemos que dejar muy clara su definición. Así encontramos que se considera violencia a todo acto o abuso cometido sobre otra persona y que perjudica gravemente su cuerpo, su vida, su integridad emocional o su libertad.
Todo acto de violencia se genera por un desequilibrio de poder: una persona con más poder y una persona con menos poder. Esto implica que cualquier miembro de la familia puede ser víctima o ejecutor de la relación de abuso, independientemente de su sexo, edad o raza. Lo mismo sucede en la sociedad, y sabemos de casos muy comunes, como son el “Mobbying” o acoso en el trabajo, el “Bullying” o acoso entre escolares, y el “Sexting” o acoso por exposición con alto contenido sexual en los celulares, redes sociales, internet, etc. además de muchos otros tipos de violencia como son los robos, asaltos, secuestros y extorsiones que surgen a cada rato y que se viven a todo lo largo y ancho del país.
Existen diversas formas de expresar violencia:
- Violencia física, como son golpes, empujones, cachetadas, jalones, pellizcos, patadas, mordidas, cinturonazos, puñaladas, cuchilladas, etc.
- Violencia emocional, que se expresa a través del control, amenazas, crítica, burla, insulto, abandono, humillación verbal, chantaje económico, encierro en el hogar o en cualquier otro lugar, etc.
- Violencia sexual, ejerciendo toda clase de actos de tipo sexual contra la voluntad de la persona, e incluye tocamientos, exhibicionismo, o tomar fotos, videos, etc. de la intimidad de la persona o de las relaciones ejercidas por la fuerza, abuso y violación; material pornográfico en video, películas, revistas o cualquier otro material, etc.
- Violencia económica, cuando una persona controla a otra por medio del dinero.
- Violencia por negligencia, es un maltrato por omisión, y ocurre cuando las necesidades físicas o emocionales de los niños, ancianos o personas con discapacidad de cualquier tipo no son atendidas por ningún miembro de la familia. Las necesidades físicas son: salud, alimentación e higiene. Las necesidades emocionales son: recibir demostraciones de afecto, apapacho, educación, recreación y expresión de los sentimientos.
- Ser testigo de la violencia que se ejerce contra otro, también es otro tipo de violencia, ya que presenciarla sin poder hacer nada para frenarla, suele lastimar mucho y dejar huella para siempre. Los niños son los que especialmente presencian los actos de violencia en la casa, y les afecta en su desarrollo emocional de forma severa.
La violencia se ha vivido desde tiempos inmemoriales bajo una forma social o cultural en la que el hombre ejerce muchísimo más poder que el que detentan las mujeres y que se llama patriarcado. Y aunque parezca que esta forma de relación es lo natural, NO LO ES.
Se pueden elegir otras formas pacíficas de convivencia a través de la educación y la cultura. Se puede vivir en la familia con respeto a la dignidad de cada persona, con buena comunicación, buenos modos, cortesía y amabilidad, atención a las necesidades de los demás, solución de conflictos mediante el diálogo y las propuestas, límites adecuados y bien pactados, etc.
Y precisamente este tipo de relación sin violencia, es lo que se tiene que aprender en la familia, evitando así exponer a los hijos a que sean violentados en otros ámbitos que no son la familia o que ellos mismos se conviertan al paso del tiempo en delincuentes sociales al ejercer violencia contra los demás, ya sea por su forma de actuar en su familia o en la manera de ganarse la vida.


