En colaboración con Claudia Larrazolo
Muchos hemos escuchado de grupos terapéuticos o de ayuda que se reúnen semanalmente durante algunas horas, pero para los que nunca han asistido o no los conocen, es un misterio realmente lo que sucede ahí dentro. Generalmente las personas que asisten hablan muy bien de su grupo, tienen una camaradería especial con los demás miembros, pero les es difícil explicar lo que hacen en el grupo. La intención de la siguiente reflexión es abrir un poco el panorama de la terapia grupal y explicar en que consiste y para que sirve.
- Existen diferentes tipos de grupos terapéuticos.
Grupos especiales.- Estos grupos reciben a integrantes que tengan una condición en común, por ejemplo alguna enfermedad como: cáncer, VIH, diabetes; algún desorden específico cómo: obesidad, bulimia, anorexia, alcoholismo, drogadicción, etc. También hay grupos especiales que atienden a integrantes que estén pasando por alguna crisis vital como: adaptación después del divorcio, padres o madres solteras, abuso sexual etc…
Grupos terapéuticos de crecimiento.- Estos grupos reciben personas que estén interesadas en tener un crecimiento personal sin importar el motivo o el origen de su búsqueda terapéutica. Generalmente son para mayores de 18 años ya que el trabajo con adolescentes y niños requiere de un método específico de trabajo.
Grupos abiertos.- Estos grupos sesionan generalmente una vez por semana, como todos los grupos, y cualquiera puede integrarse a las sesiones en cualquier fecha. Se recomienda mantener una continuidad y tratar de asistir al mayor número de sesiones posibles para que el grupo tenga un efecto terapéutico positivo. Estos grupos generalmente son grupos especiales.
Grupos cerrados.- Estos grupos sesionan una vez por semana, tienen un período de duración determinado (aproximadamente de 6 meses) y una vez establecido el grupo no se permite la entrada a nuevos miembros hasta que termine el período y comience uno nuevo. Este esquema promueve el crecimiento personal ya que permite una cohesión, confidencialidad e intimidad que no se logra en un grupo abierto.
2. ¿Qué beneficios tiene la terapia de grupo?
El Dr. Irvin D. Yalom, en su libro Teoría y Práctica en la Psicoterapia de Grupo, aporta todo un capítulo llamado “Los factores terapéuticos: Qué es lo que cura.” A continuación mencionaré los que para mi son mas relevantes.
Universalidad.- En un grupo terapéutico los integrantes se pueden dar cuenta de las similitudes que hay entre ellos. Que no son los únicos con problemas, miedos y angustias. “Que todos van en el mismo barco”. Aprenden de las experiencias y sentimientos similares de los demás, a ser validados y aceptados por el grupo. Proporciona a los integrantes la oportunidad de confiar en los otros. A medida que perciben su similitud con los otros y comparten sus preocupaciones mas profundas, se beneficiarán de la catarsis que acompaña este proceso, así como de la aceptación final por los otros miembros.
Altruismo.- Los integrantes de un grupo reciben cuando dan, no solo como parte de la secuencia recíproca de dar y recibir sino también del acto intrínseco de dar. La experiencia de descubrir que pueden ser importantes para los demás refresca y estimula la autoestima. Los integrantes ofrecen apoyo, consuelo, sugerencias, comprensión y comparten problemas con los demás.
La recapitulación correctiva del grupo familiar primario.- La mayoría de las personas que buscan ayuda terapéutica tienen el antecedente de alguna experiencia altamente insatisfactoria en su primer y mas importante grupo, la familia de origen. ¿En que se parece un grupo terapéutico a la familia de origen? En que hay figuras parentales de autoridad, hermanos o iguales, profundas revelaciones personales, fuertes emociones, profunda intimidad, hostilidad y sentimientos de competencia. Una vez superado el proceso inicial de adaptación grupal, es probable que los miembros interactúen de modo que recuerden la manera en la que una vez interactuaron con sus padres o hermanos.
Desarrollo de técnicas de socialización.- En un grupo terapéutico se alienta la retroalimentación y los miembros pueden obtener una información considerable sobre la conducta social inadaptada. Para los individuos que carecen de relaciones íntimas, el grupo a menudo representa la primera oportunidad para un intercambio personal acertado. Algunas de las habilidades sociales que proporciona permanecer en un grupo terapéutico pueden ser: Estar en armonía con el proceso, aprender a estar amablemente interesados en los demás, adquirir métodos para la resolución de conflictos, una menor probabilidad a ser críticos y más capaces de experimentar y expresar una acertada empatía.
El grupo como microcosmos social.– Con el tiempo suficiente, los miembros de un grupo comenzarán a ser ellos mismos, actuarán con los miembros del grupo igual que interactúan con otros en su esfera social, crearán en el grupo un universo similar al que habitan. Esto permite el darse cuenta de lo que hacen, cómo lo hacen y con quién lo hacen. De esta manera se puede adquirir un mayor conocimiento personal que puede ayudar a identificar conductas de inadaptación social.
Por último vale la pena mencionar que asistir a terapia de grupo es más económico que pagar una terapia individual y los asistentes se benefician no solamente de lo que pueda aportar el terapeuta sino también de las experiencias de los demás integrantes del grupo.


